E-mail marketing: evita estos 11 errores si quieres aumentar tus conversiones

Déjame mostrarte la importancia del e-mail marketing con tan sólo tres datos. Sabías que…:

  • El 58% de los adultos lo primero que hacen cuando se levantan es mirar el e-mail (Enzaga)
  • El e-mail convierte 40 veces más que Facebook y Twitter (Kissmetrics)
  • Aquellos contactos que cultivamos a través del e-mail gastan un 47% más (El Grupo Annultas)

¿Todavía eres de los que piensan que el e-mail marketing no sirve para nada, está pasado de moda, o “ha muerto”?

En el artículo de hoy NO quiero hablarte de porqué hacer e-mail marketing y cuáles son sus beneficios (aunque destaco que es un canal que requiere poca inversión y genera un alto retorno). Daré por supuesto que integras el e-mail dentro de tu estrategia de marketing, que ya eres consciente de sus bondades, que lo estás implementando y, por la razón que sea, quieres aumentar las tasas de apertura y conversión.

Es decir, quiero centrarme en qué debes evitar hacer en tu e-mail marketing para mejorar tus resultados.

Evita estos errores si quieres que tu estrategia de e-mail marketing funcione

1. No crear tu propia base de datos, tu propia lista

¿Compras bases de datos? ¿les envías e-mails sin que ellos te hayan dado su permiso? Si es así, te recomiendo que dejes de hacerlo ipso facto.

A mis clientes siempre les digo lo mismo: “ponte en el lugar de ese usuario”. Imagina que recibes un correo de una empresa de la que no sabes nada y a la que no le has dado consentimiento alguno para que te envíen correos electrónicos, ¿qué es lo primero que se te pasaría por la cabeza? ¿Lo abrirías? ¿Lo leerías con atención? Probablemente lo marcarías como spam, lo borrarías, solicitarías tu baja de la base de datos de la empresa en cuestión y, seguramente, tu pensamiento sobre esa compañía ya no sería muy positivo. Con tu negocio, ocurre lo mismo. Estás entrando en casa de alguien sin conocerlo y sin llamar al timbre.

Para hacer un e-mail marketing efectivo el primer paso de todos es crear tu propia base de datos, con contactos que te conozcan y que puedan necesitar de tus productos o servicios en algún momento.

Te voy a dejar algunos artículos que escribí en su día y que te mostrarán cómo puedes crear tu propia lista:

El primer paso para un e-mail marketing efectivo: crea tu propia lista Clic para tuitear

2. No segmentar tu lista

Está bien tener tu propia lista, pero cometes un enorme error si no la segmentas. Vamos a verlo con un ejemplo típico y sencillo, pero muy esclarecedor: tienes una tienda online y vendes ropa de chico y chica. Un usuario varón se inscribe a tu newsletter ¿Le vas a enviar todas las ofertas de ropa de mujer? Seguramente sea una pérdida de tiempo y esfuerzos, porque no es el cliente potencial para ese producto en concreto. Con suerte se lo reenviará a su novia o mujer (en caso que tenga 🙂 ). Con la venta de servicios pasa lo mismo. Debes identificar el problema que tiene cada grupo de “potenciales clientes” y ofrecerles aquella solución que realmente necesitan. De este modo, incrementarás tus probabilidades de venta.

No tan sólo debemos tener listas segmentadas para enviar ofertas, promociones o e-mails de venta, sino que también las debemos utilizar para crear una relación con nuestros potenciales clientes a través de contenido relevante o recursos útiles y de valor. Siguiendo con el ejemplo anterior, no enviaremos los mismos tips de moda a un chico que a una chica.

Segmenta tu base de datos para incrementar tus probabilidades de venta Clic para tuitear

3. No limpiar tu base de datos

¿Tienes algunos suscriptores que hace mucho tiempo que no abren tus correos? Si es así, elimínalos de tu lista. Para qué quieres tener 10.000 suscriptores si la mitad de ellos hace meses que no miran tus correos. Quédate con aquellos 5.000 que interactúan contigo. Es importante mantener tu base de datos saneada, sobre todo porque tus métricas serán más reales.

Por ejemplo, cada mes en Amitzy realizo un análisis de la lista de suscriptores y borro aquellos que no interactúan con mis correos. Si no los abren, si no los leen, es que no les interesa lo que tengo que contarles.

Siguiendo en esta línea, facilita que el usuario pueda darse de baja. Siento un especial rechazo por aquellas empresas que colocan súper pequeñito y escondido un “darse de baja”, o que incluso ni lo ponen y debes enviar un e-mail para que te eliminen (haciéndote perder tu valioso tiempo). Si alguien no quiere estar en tu lista, que no lo esté, facilítaselo ¿Qué es ese miedo absurdo de perder suscriptores? ¿Qué más da el número que tengas si no tienen especial interés en ti?

Con este tipo de prácticas conseguirás tener una base de datos cualificada, con gente que realmente te sigue. Uno de los mejores modos para obtener mejores resultados.

Te dejo un ejemplo de cómo tengo puesto en el e-mail de Amitzy el “darse de baja”: con un gran botón. No retenemos a nadie. Quien no quiera estar, que se vaya:

e-mail marketing baja

Ejemplo de newsletter en la que hay un botón visible para que un suscriptor pueda solicitar fácilmente su baja

4. No disponer de una herramienta profesional para hacer e-mail marketing

Gmail y Outlook, entre otros, no son instrumentos para enviar “correos masivos” a tu base de datos. Hay herramientas concretas, específicas y con un coste muy asequible para realizar un e-mail marketing profesional: MailRelay, MDirector, Aweber, Mailchimp…

5. No pasar los filtros anti-spam

Dentro de las herramientas específicas para hacer e-mail marketing (MailRelay, MDirector, Aweber, Mailchimp…), suele haber una opción que analiza si tu e-mail pasa los filtros anti-spam, o no. Igualmente, te dejo una herramienta con la que podrás comprobar si tu newsletter está listo para ser enviado: Mail Tester

Aquí algunos unos consejos básicos para construir un newsletter que no sea considerado spam:

  • No hacer correos demasiado cortos.
  • No enviar correos de una sola imagen.
  • Procurar que tengan una correcta proporción entre imagen y texto.
  • Evita palabras tales como: gratis, gratuito, sexo, oferta, dinero, sin trucos, urgente… (En internet puedes encontrar infinidad de listados de palabras que no debes utilizar).
  • No abusar de los signos de exclamación.

6. No tener una buena planificación

¿Envías newsletters por enviar, sin planificación ni estrategia alguna? Así no vas a obtener grandes resultados. Coge un calendario y mira qué es lo que vas a hacer con tu e-mail marketing los próximos meses.

Empieza teniendo en cuenta y señalando campañas, fechas concretas, lanzamientos, épocas especiales (navidad)… Una vez tengas esto ubicado, define qué quieres conseguir con el e-mail marketing o qué papel va a jugar el e-mail dentro de tu estrategia de marketing (impulsar tus ventas, promocionar un nuevo producto o servicio, crear posicionamiento e imagen de marca, dar visibilidad a contenido…) Establecido el objetivo, sé consciente de que no es recomendable conectar tan sólo con el usuario para vender, promocionar, etc. Tienes que crear una estrategia en la que generes un vínculo de confianza con tu suscriptor. Planifica (teniendo en cuenta tus objetivos) qué es aquello que le vas a enviar que le genere verdadero interés y le aporte un valor real.

Comparto contigo un artículo que escribí para Infoautonomos que habla sobre la importancia de crear vínculos y relaciones duraderas con nuestros clientes potenciales:

7. No tener una frecuencia de envío establecida

No puedes pretender que funcione un e-mailing promocional o de venta si no has mantenido una relación continuada con tu suscriptor. No puedes estar meses y meses desaparecido y contactar con él tan sólo para venderle. Esto NO funciona. Hay que trabajar y cultivar la relación con ese usuario, escribirle desinteresadamente, aportarle valor, ayudarle… Se trata de generar una relación basada en la confianza y estrechar el vínculo con tu suscriptor. Cuando quieras lanzar una promoción o una campaña, ese usuario estará más dispuesto a escucharte, y a comprarte.

¿Cuál es la frecuencia de envío más adecuada? Te recomiendo mantener el contacto con tu lista una vez a la semana. Bien es cierto que hay sectores en los que escribir semanalmente no merece la pena. En estos casos estaría bien enviar un e-mail cada 15 días (déjame decirte que sé lo que estás pensando y… ¡NO, NO ES MUCHO! 🙂 ). Hay épocas en las que esta frecuencia puede cambiar: lanzamientos, campañas, fechas especiales… Debes tenerlo en cuenta.

¿Con qué frecuencia les envío correos promocionales o de venta? Aquí no puedo darte una respuesta concreta ya que depende mucho de las características de tu empresa, tu modelo de negocio, tu lista… Pero lo que sí puedo decirte es que si al cabo del mes envías 4 e-mails, NO pueden ser los 4 promocionales. Recuerda, trabaja la relación, crea confianza y, después, genera la venta.

Estrecha la relación con tu suscriptor. Genera confianza. Clic para tuitear

8. Tener un remitente desconocido o cambiarlo continuamente

No sirve una dirección desconocida para el suscriptor. Debe recibir tu correo y relacionarte rápidamente con tu empresa. Si no lo hace, si no te identifica, lo más probable es que tu correo acabe en “la basura”. Así que, no te pongas creativo ni le compliques las cosas.

Y, aunque parezca descabellado (como he visto en varias ocasiones), no te dediques a cambiar el remitente cada 2 x 3 según la campaña que envíes. Si te conocen por “Pepito”, el nombre del remitente debe ser “Pepito” y el correo electrónico desde el que se lo envíes algo parecido a “[email protected], [email protected] o [email protected]

Si el suscriptor no te identifica, tu correo acabará en la basura Clic para tuitear

9. No prestar atención al asunto

No se suele trabajar como merece, siendo uno de los agentes clave que pueden hacer triunfar tu estrategia de e-mail marketing. El asunto, junto con el remitente, es una de las primeras partes que ve el suscriptor. De él depende que un e-mail se abra, o no. Para que te hagas una idea, de media escribo 5 asuntos de e-mail para cada uno de mis correos, hasta que encuentro aquél que creo que puede despertar mayor interés.

El asunto debe despertar curiosidad, debe ser lo suficientemente atractivo para que un suscriptor pase a la acción y abra el correo. No lo dejes de lado, no pongas cualquier cosa, trabájalo, dedícale su tiempo y escribe asuntos incentivadores.

10. Incluir distintas llamadas a la acción en un mismo e-mail

Grábatelo con fuego: un objetivo concreto en cada e-mail.

Puedes, y de hecho DEBES, colocar una misma llamada a la acción en distintos lugares del e-mail. Lo que no te recomiendo hacer es poner diversas llamadas a la acción diferentes entre sí. Recuerda: simplifícale la vida a tu suscriptor, no le líes.

Un objetivo y repetición de la misma llamada a la acción en un mismo e-mail.

Puntualizo: en algunas ocasiones este consejo no aplicaría (por ejemplo, la oferta o promoción de varios productos en época de rebajas)

11. No medir y analizar los resultados

¡Error garrafal! ¿Cómo vas a mejorar tus aperturas, conversiones, etc., si no sabes qué resultados obtienes? Debes medir y analizar lo que funciona y lo que no, hacer tests A/B, ver qué día de la semana es el más adecuado para tu audiencia y saber la hora en la que es más conveniente enviar un e-mail a tu lista, entre otros.

Ten en cuenta los datos, analízalos y corrige si es necesario.

Para mejorar tu e-mail marketing es imprescindible medir y analizar tus resultados Clic para tuitear

Evitando estos 11 errores podrás trabajar en tu e-mail marketing de forma más efectiva. Por cierto, si te ha gustado este artículo no olvides compartirlo en tus redes sociales o enviárselo a alguien que creas que le pueda ser útil.

 

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